
- Una serie de signos y síntomas son comunes a muchos trastornos endocrinos y a la población general sin trastornos endocrinos. Son, entre otros, debilidad y cansancio, alteración de la función menstrual, estreñimiento o diarrea, caída generalizada del cabello o alopecia de patrón masculino, cefaleas recurrentes o episódicas, alteración de la libido, poliuria y nicturia, aumento o pérdida de peso, depresión, alteración del estado de ánimo, acné, piel seca y vitíligo.
- Por el contrario, el dolor es infrecuente y suele acompañar a una urgencia endocrina aguda, como una cetoacidosis diabética o una insuficiencia suprarrenal aguda, aunque en el hiperparatiroidismo y la osteomalacia se observa un dolor óseo crónico. Otros signos no son tan frecuentes en la población general y pueden indicar más específicamente un trastorno endocrino. Son, por ejemplo, estrías, plétora, facilidad en la formación de hematomas, acantosis nigricans e hiperpigmentación. Es poco probable que cualquier síntoma conduzca al diagnóstico correcto. Sin embargo, las combinaciones de estos síntomas (p. ej., aumento de peso, estreñimiento, intolerancia al frío y piel seca en el hipotiroidismo) tienen más probabilidades de indicar un diagnóstico.
- La acantosis nigricans (AN) es una dermatosis caracterizada por la presencia de hiperqueratosis e hiperpigmentación de la piel, ambas manifestadas como lesiones de aspecto grueso, aterciopelado y pigmentado (color gris-parduzco) localizadas en la mayoría de los casos en pliegues cutáneos como las axilas, cuello, ingles y zonas submamarias, aunque puede llegar a afectar otras áreas del cuerpo como la cara, la superficie interna (medial) de los muslos, el ano, y superficies mucosas. Por lo general, es un marcador cutáneo de resistencia a la insulina presente en diversos síndromes o enfermedades del sistema endocrinológico, como la obesidad, diabetes mellitus tipo 2, síndrome ovárico poliquístico o síndrome metabólico.
