- Es de gran importancia, sobre todo en el estudio de la patología tiroidea. La exploración física del tiroides comprende la inspección, la palpación y la auscultación.
Inspección

- En primer lugar, debemos observar la existencia de cicatrices operatorias o lesiones dérmicas de una antigua irradiación. Es fundamental inspeccionar el cuello en busca de un bocio, que puede hacerse más visible cuando el paciente habla o hiperextiende el cuello.
- En el síndrome de Cushing, la inspección de la región cervical posterior puede demostrar la presencia de la llamada giba de búfalo, que consiste en un cúmulo de tejido adiposo en la zona de unión cervicodorsal.
Palpación
No debe omitirse nunca puesto que es la maniobra que aporta más información. Se realiza detrás o delante del paciente, con los pulpejos de ambos pulgares. Si existe un bocio, la palpación deberá precisar su tamaño, consistencia, simetría o asimetría y la presencia o ausencia de nódulos. La clasificación de los bocios queda aqui reflejada.- La palpación del tiroides no presupone, en todos los casos, la existencia de una patología de la glándula, puesto que un tiroides normal puede ser palpable en un sujeto delgado. En los bocios de gran tamaño, con progresión intratorácica, es muy importante precisar si existen signos de compresión venosa como la estasis yugular, la cual puede ponerse de manifiesto al elevar el paciente los brazos con la cabeza inclinada hacia atrás (maniobra de Marañón).
- La presencia de dolor a la palpación es un hallazgo infrecuente y que nos orienta hacia una tiroiditis subaguda e De Quervain o hacia la presencia de una hemorragia intraquística. En la enfermedad de Graves-Basedow puede apreciarse un frémito, debido a la compresión arterial de la abundante vascularización por la gran masa tiroidea.
Auscultación

- No suele revelar datos muy importantes. Puede, por la gran vascularización en la enfermedad de Graves-Basedow,apreciarse un soplo. Éste también puede auscultarse cuando se produce compresión arterial por la presencia de una gran masa tiroidea.
- El bocio intratorácico se define como aquel bocio que se encuentra parcial o totalmente en el mediastino y que puede localizarse en el mediastino anterior o posterior; su incidencia está en relación con el bocio multinodular.
- Levantando los brazos y extendiendo el cuello para poner de manifiesto el bocio de localización retrosternal o intratorácico. Signo de Marañón; signos neurovegetativos en los grandes síndromes tiroideos, oculares, la inestabilidad vasomotora, "mancha roja" o dermografismo sobre el cuello hipertiroideo, y la relación de la fiebre con las enfermedades tiroideas.
